Alberite de San Juan, Zaragoza — siglo XII
En las tierras del actual Campo de Borja, junto al valle del río Huecha, se encuentra una pequeña localidad cuyo tamaño actual puede hacer olvidar la importancia estratégica que tuvo durante la Edad Media.
Su nombre es Alberite de San Juan.
Pero antes de llevar ese nombre, antes de que la Orden de San Juan ejerciera su jurisdicción sobre la villa, Alberite estuvo ligado a una de las grandes órdenes militares de la cristiandad: la Orden del Temple.
Y sobre su territorio se levantaba una antigua fortaleza de origen musulmán.

La fortaleza de Alberite tenía su origen en época islámica y formaba parte del sistema defensivo que protegía este territorio.
La primera noticia documental relacionada con Alberite se remonta a 1124, cuando Alfonso I confirmó a García Íñiguez de San Celedonio diversas posesiones, entre ellas una heredad en Alberite.

Pero serían pocos años después cuando la historia de Alberite quedaría unida al Temple.
Según la documentación recogida por diversos estudios sobre la encomienda templaria de Novillas, en 1139 Pedro Taresa y su madre realizaron una donación del castillo de Alberite a la Orden del Temple, en la persona del maestre Rigaldo. Esta donación aparece posteriormente confirmada en 1141.

Es importante señalar que algunas fuentes divulgativas sitúan directamente la donación en 1141. Lo que queda fuera de duda es que a comienzos de la década de 1140 Alberite ya estaba vinculado al Temple.

La presencia templaria en Alberite no fue un hecho aislado.
La Orden estaba creando en el territorio aragonés una auténtica red de encomiendas, castillos, villas y propiedades agrícolas, que permitían sostener tanto su actividad militar como su estructura económica.
Uno de los centros fundamentales de esta organización fue Novillas y Alberite quedó relacionado inicialmente con aquella encomienda.

El 21 de julio de 1151, Ramón Berenguer IV ratificó las posesiones del Temple relacionadas con los castillos de Alberite y Ambel. El documento forma parte de la documentación conservada del reinado de Ramón Berenguer IV y aparece relacionado expresamente con Alberite, Ambel, Novillas y la Orden del Temple en el Archivo de la Corona de Aragón.

Este documento constituye una pieza especialmente importante para comprender la presencia templaria en la zona.

La organización territorial del Temple continuó evolucionando.
En 1162, Alberite pasó a depender de la nueva encomienda templaria de Ambel, junto con Cabañas.

Así, el territorio quedaba integrado en una estructura mucho mayor.
Desde Ambel, los templarios administraban sus propiedades, protegían sus intereses y organizaban los recursos necesarios para mantener la actividad de la Orden.
Alberite formaba parte de ese entramado.
No debemos imaginar únicamente a caballeros recorriendo continuamente sus caminos. La realidad templaria era mucho más compleja: junto a los hermanos caballeros existían sargentos, clérigos, campesinos, artesanos y administradores, todos ellos necesarios para mantener las posesiones de la Orden.
El castillo era solamente el corazón visible de un sistema mucho más amplio.

El castillo de Alberite aprovechaba su posición elevada para controlar el territorio circundante.
Como muchas fortalezas medievales, su función no consistía únicamente en resistir un ataque.
También servía para:
controlar caminos y comunicaciones;
proteger las tierras de la Orden;
servir como punto de vigilancia;
garantizar la seguridad de la población;
administrar los recursos del territorio;
y formar parte de la red defensiva del valle del Ebro.
Con el paso de los siglos, gran parte de aquella fortaleza desapareció.
Pero Alberite todavía conserva un testimonio material de aquel pasado fortificado.

Junto a la actual Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción permanecen restos vinculados a la antigua fortificación.

Diversas fuentes patrimoniales señalan la existencia de restos del castillo y de estructuras incorporadas posteriormente al conjunto. La iglesia actual, sin embargo, no es un templo templario del siglo XII: el edificio conservado corresponde fundamentalmente al siglo XIV, ya bajo jurisdicción hospitalaria.

Esta distinción es importante.
El Temple estuvo relacionado con el castillo y el territorio de Alberite durante los siglos XII-XIII, pero la iglesia mudéjar que hoy contemplamos pertenece a una etapa posterior.
Y precisamente ahí comienza otro capítulo de la historia.

A comienzos del siglo XIV llegó el final de la Orden del Temple.
En Aragón, Jaime II llevó a cabo el proceso de incorporación de buena parte de los antiguos bienes templarios a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén.
Alberite pasó entonces a jurisdicción hospitalaria y quedó integrado en la encomienda de Ambel.

Los nuevos señores conservaron parte de la estructura territorial heredada.
Y fue durante esta etapa hospitalaria cuando comenzó la construcción de la actual iglesia mudéjar de Nuestra Señora de la Asunción, en el siglo XIV.

El templo constituye hoy uno de los elementos patrimoniales más importantes de la localidad y fue declarado Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés en 2002.

Con el paso del tiempo, los templarios desaparecieron físicamente de Alberite.
Sus hábitos dejaron de verse.
Sus caballos dejaron de recorrer los caminos.
Las enseñas del Temple dejaron de ondear sobre sus fortalezas.
Pero la huella de aquella presencia permaneció en la tierra, en los documentos y en la propia evolución del territorio.
El antiguo castillo fue transformándose.
La población continuó viviendo.
Y sobre aquel paisaje que había conocido a los templarios se levantaron nuevas construcciones.
La Orden había desaparecido, pero la historia no había desaparecido con ella.

Hablemos de ella cronológicamente:

1124 — Primera referencia documental conocida a Alberite.
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1139 — Diversas fuentes sitúan en este año la donación del castillo de Alberite a la Orden del Temple por Pedro Taresa y su madre, ante el maestre Rigaldo.

1141 — Confirmación de la donación del castillo al Temple.

1151 — Ramón Berenguer IV ratifica las posesiones templarias relacionadas con Alberite y Ambel.

1162 — Alberite pasa a depender de la encomienda templaria de Ambel.

1307-1312 — Supresión de la Orden del Temple y proceso de transferencia de sus bienes.

Siglo XIV — Alberite queda bajo jurisdicción de la Orden de San Juan y comienza la construcción de la iglesia mudéjar.

2002 — La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es declarada Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés.

Alberite puede parecer hoy un pequeño pueblo aragonés perdido entre los campos del Campo de Borja.
Pero si caminamos por sus calles con los ojos de la historia, encontraremos algo diferente.
Allí estuvo una fortaleza musulmana.
Después llegó el Temple.
Desde la década de 1130-1140, los caballeros templarios hicieron de Alberite una pieza de su organización territorial en Aragón.
El castillo formó parte de la red que conectaba Novillas, Ambel y otras posesiones templarias del valle del Ebro.
Y cuando el Temple desapareció, fueron los Hospitalarios quienes recogieron aquella herencia.
Hoy apenas quedan vestigios físicos de aquella fortaleza.
Pero mientras permanezcan los documentos y mientras alguien recuerde la historia, el Temple seguirá teniendo una página escrita en Alberite.

POR DIOS, POR EL TEMPLE Y POR LA MEMORIA DE QUIENES NOS PRECEDIERON.

FR ✠ ✠ José Manuel Sánchez.
-Preceptor Nacional.
-Maestro de Ceremonias del Priorato de Andalucía.
-Canciller de caridad delegación de Andalucía ONG Templarios del Mundo .
-Canciller de la Encomienda de Sevilla.

✠ ✠ 𝔑𝔬𝔫 𝔫𝔬𝔟𝔦𝔰 𝔇𝔬𝔪𝔦𝔫𝔢 𝔫𝔬𝔫 𝔫𝔬𝔟𝔦𝔰, 𝔰𝔢𝔡 𝔑 𝔬𝔪𝔦𝔫𝔦 𝔗𝔲𝔬 𝔡𝔞 𝔤𝔩𝔬𝔯𝔦𝔞𝔪 ✠ ✠